curaduría de contenidos
Dos cosas que leí el viernes pasado, relacionadas entre sí, me llamaron mucho la atención. Una, un artículo de eMarketer en el que se aborda el tema de compartir contenidos digitales como una estrategia de marcas y empresas para establecerse como conocedor o líder de opinión en su área de experiencia, obtener mayor visibilidad y buzz, etc. Y se centra particularmente en la práctica de curaduría de contenidos, que bien entendida se refiere a la búsqueda, recopilación e integración de contenidos (la mayoría disponibles digitalmente, en línea) en una colección. Esta colección a su vez puede ser publicada, expuesta, compartida.
El valor de esta labor para la audiencia (cuando está bien hecha) es evidente: uno puede conocer cosas con las que probablemente no se habría topado de otra forma, o al menos colocadas en un contexto (la colección de la que forman parte) que le da un sentido diferente, nuevo. En internet es posible encontrar prácticamente todo, pero sólo si se sabe cómo buscarlo, e incluso, si se sabe qué se está buscando realmente. Además, en muchas ocasiones no se está buscando nada en particular, y gracias a la labor de terceros uno se entera de muchas cosas relevantes. Ante la enorme cantidad de contenidos que hay, la tarea de seleccionar cosas y compartirlas es definitivamente apreciada.
Pero hay algunos aspectos muy importantes a considerar. Y eso me lleva al segundo punto:
Estoy de acuerdo con lo que opina Helen Walters sobre esa frase de Allison Mooney. Creo que el decir que la curaduría será más valorada que la creación de contenidos es lo que despierta un rechazo inmediato a la frase. Pero quizá, el simplemente plantearla como que “será tan importante como la creación de contenidos” la pondría en la dimensión correcta. Es decir: desde el punto de vista del espectador, la creación no existe si nadie le entera de su existencia, y si alguien más hace esa labor de enterarle, eso puede ser tan valioso como la creación misma. Para no ir más lejos, yo no habría visto ese comentario de Walters (ni la frase de Mooney), de no ser porque alguien más (a quien sí sigo, Yves Behar), consideró que era importante retransmitirlo a sus followers.
Desafortunadamente esta retransmisión de información, tan popular en internet (seguramente porque el esfuerzo de hacerlo es mínimo), ha generado prácticas que sólo pueden calificarse de pésimas, por parte de blogs, usuarios de Twitter y Facebook, etc. Se pueden definir como prácticas que no agregan valor, y que a veces lo disminuyen; e.g. blogs cuyo contenido es copiado y pegado de otros blogs, sin agregar un punto de vista propio o una opinión; y mucho peor: los que no dan crédito al creador del contenido, y que no ponen links a sus fuentes. Sitios como Tumblr fomentan esta conducta, pero al menos en la dinámica misma del sitio está implícito el dar crédito y agregar algo (aún si se retransmite algo sin comentarios de por medio, el hecho mismo de retransmitirlo agrega información: “esto me gusta”, como en Facebook).
Regresando al punto que eMarketer hace en su artículo, sin duda el generar/recopilar contenido y publicarlo a través de blogs, Twitter, LinkedIn, Facebook y demás, puede ser una buena estrategia para una marca, empresa, o individuo que esté buscando notoriedad y establecerse como líder de opinión. Lo hemos abordado ya en otras entradas en este espacio. Pero evidentemente, haciéndolo bien, para no caer en lo mencionado líneas arriba. Estos son algunos aspectos que pienso deberían considerarse:
- Seleccionar cuidadosamente los tópicos que se van a abordar, ya sea con contenido propio o recopilado. Mientras más enfocados estén en el área de experiencia que se tiene, mejor. Pensar como curador: ver realmente cómo cada una de estas piezas se suma a un discurso coherente.
- Si el contenido no es propio, agregar un punto de vista propio. Por qué se está citando algo, si se está de acuerdo total o parcialmente con el contenido original (o en desacuerdo) y por qué. Esto no tiene que ser un tratado ni mucho menos, pero sí debe ser suficientemente claro.
- Siempre, por supuesto, dar crédito a los autores originales. Incluso, a quienes te enteraron de la existencia del contenido original, también.
- En espacios más grandes que un tweet (e.g. un blog), tratar de comentar sobre más de un contenido original, ligando varias ideas y conceptos de diversas fuentes. A través de esto, de hecho, se crea contenido original, y se borra la línea entre curaduría pura y creación (la creación pura no existe).
Esta entrada, y este blog en general, trata de seguir estos principios; y tiene el mismo objetivo que se menciona al principio. Pensé que podría ser de utilidad compartirlos, y leer sus opiniones al respecto

Interesante. En efecto, cuando hay un exceso de información, es siempre grato encontrar sitios con curadores dedicados.
Yo comencé a interesarme en temas de Medio Oriente desde que era un niño, hojeando las revistas Time y Newsweek de mi papá. Recuerdo las terribles imágenes de la invasión israelí en Líbano en 1982. Luego vino la guerra Irán-Irak, seguida de la primera guerra del Golfo, en 90-91. Una década después ya sabemos qué pasó, pero ya teníamos Internet.
Había una tonelada de información, pero los agresores también comenzaron a generar toneladas de desinformación. Necesitábamos de curadores de información sobre la guerra, para darle un contexto alternativo al que daban organizaciones profesionales de distorsión de información, como Fox News.
Y todo ésto sólo para hacerle propaganda a un sitio de curaduría de información sobre los conflictos en Medio Oriente.
http://warincontext.org/