Substance es una agencia de branding interactivo basada en la Ciudad de México. Está formada por un equipo de profesionales de diferentes disciplinas, pero todos especializados en la comunicación a través de medios interactivos. Fundada por Dany Saadia como Fábrica Interactiva y vuelta a fundar como Substance por Rafael Jiménez, es una empresa nueva con más de 15 años de trayectoria en medios interactivos. El equipo se robusteció aún más con la adición de Alejandro Salazar como socio, en septiembre de 2009.
En Substance pensamos que los medios interactivos, particularmente Internet, son ideales para construir marca. No sólo poseen la capacidad de contar historias utilizando imágenes, movimiento, y sonido, que conectan emocionalmente con millones de espectadores (habilidad típicamente conferida a la televisión), sino que además pueden escuchar las historias de dichos espectadores —ahora interlocutores— y reaccionar y responder a esas historias con otras cada vez más relevantes. Y con experiencias apropiadas. En pocas palabras, conversar y brindar vivencias.
Para que esta conversación y estas vivencias construyan marca, deben cumplir con un criterio fundamental: ser valoradas por los interlocutores. Para el interlocutor-consumidor esto se traduce, esencialmente, en estar dispuesto a dedicar su tiempo a esta interacción, a este intercambio (porque le entretiene, o porque le ayuda o le soluciona algo, o porque le hace sentir bien). Y para el interlocutor-marca esto se traduce en tener retroalimentación continua sobre su marca y sus productos o servicios, generar insights, e influir de manera positiva en la actitud del consumidor hacia la marca.
Todo esto, además, puede ser medido, de manera que se puede establecer el retorno de inversión sobre estas acciones. Las métricas y las metodologías para hacerlo existen— pero no son los clicks, que es lo que la industria ha estado midiendo con cierta obsesión en los últimos años.
Esto es lo que nos motiva a crear Substance. Queremos ayudar a nuestros clientes a construir sus marcas en un entorno donde la publicidad tradicional tiene cada vez más dificultades para demostrar su valor, su efectividad. Este entorno no es un nuevo medio: es un nuevo consumidor.